Cuento para el día de la Constitución

Al amanecer, caminito adelante, por la calle, Paco correteaba alegremente.Jugaba con cualquier cosa que llegaba a sus pies. De pronto se detuvo y miró como su vecino, el librero, hacia limpieza en su librería. Rápidamente comenzó a curiosear a su alrededor, deteniéndose en un cajón lleno de libros, y preguntó a su vecino, que se encontraba muy atareado:–¡Señor Alfonso!.

¿Puedo echarle un vistazo a este cajón?.–¡Si,claro!. Además si, quieres, me puedes ayudar a limpiarles el polvo y cuando termines, eliges uno y te lo llevas a casa -contestó el librero.–¡ Pues si, es una buena idea!. Replicó Paco.

Resultado de imagen para Cuento para el día de la Constitución

Apresuradamente cogió una bayeta, que le ofreció el librero y comenzó a limpiar todos los libros. Pero al cabo de un rato, Paco se sintió cansado y olvidó de limpiar uno de ellos, que se encontraba en lo más profundo del cajón.De pronto escuchó una voz:–¡Eh¡, ¿A mi no me limpias?–¿Quién me habla?–!Soy yo!.El niño miró a su alrededor, buscando ansiosamente de donde procedía la voz,pero no vio a nadie.


–¡Quien quiera que sea, que salga!.Vociferó Paco con voz temblorosa.–¡ No puedo salir si no me ayudas !–Pero,¿dónde estás?–¡Mira, estoy en el fondo del cajón!

Haz clic para acceder a Cuento-de-la-constituci%c3%b3n.pdf

Cuento para el día de la Constitución

Deja un comentario